Al principio, los ámbitos más naturales para el uso terapéutico de la luz polarizada eran principalmente
- dermatología (medicina de la piel),
- ortopedia,
- odontología,
- rehabilitación
- medicina deportiva y también cosmética
En los últimos años, el abanico de posibles aplicaciones de las biolámparas se ha ampliado a otros campos de la medicina, como:
- cirugía
- ginecología
- pediatría
- medicina general
- cirugía plástica y estética
- traumatología
- otorrinolaringología (ORL)
- geriatría
- balneología - tratamiento en balnearios
- medicina veterinaria